El terrorismo de las Sofom

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El terrorismo de las Sofom

DEBO NO NIEGO; PAGO LO JUSTO
El terrorismo de las Sofom

 

 

Es miércoles 26 de octubre, doce del día, en las oficinas de Condusef en Veracruz se ha citado para audiencia de conciliación a una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple a virtud de la queja de una usuaria. El motivo, la negativa a aclarar saldos y a otorgar un estado de cuenta, del que echándose la bola unos a otros nadie de los funcionarios autorizados accedió a proporcionarle por las buenas.

Para poder llegar allá la usuaria -quien radica en Xalapa- perdió un día de trabajo, gastó en su transporte y alimentos, sin que hubiera necesidad de hacer toda esa faena, pues es obligación de todo otorgante de crédito, dar el estado de cuenta, desde luego en letra clara y legible, no en tamaño hormiga, y atender a sus clientes en todas sus quejas, dudas o reclamaciones.

Pongamos un poco de contexto; la historia comienza con la solicitud de un crédito de 90 mil pesos, a pagar en abonos semanales de casi 4 mil pesos, para dar un saldo final de por lo menos tres veces lo prestado, suma conformada por intereses comisiones, gastos, y más gastos.

Cuando la acreditada llevaba más de la mitad del préstamo pagado, comienza a presentar problemas para dar el “paguito” semanal, y busca un acercamiento con la financiera quien la única opción que le ofrece es una reestructura.

La condición de dicha reestructura era hacer un “borrón y cuenta nueva”, claro lo borrado sería la cantidad que pagó, refinanciar nuevamente capital con descuento de menos del 10%, para seguir pagando intereses; así al cabo de unas semanas más de agonía para poder pagar a tiempo, la usuaria trata de llegar a un nuevo acuerdo con la financiera derivado de su difícil situación, la que todos conocemos, por falta de liquidez, crisis, inflación, Covid y demás, cayendo hasta entonces en la cuenta que el trato de reestructura ofrecido más que ayuda le trajo desgracia, pues le borraron lo abonado.

Es entonces cuando la Sofom se niega a atenderla en sus peticiones, comenzando por negarle un estado de cuenta en donde se aclare de qué manera le han aplicado los pagos dados hasta esa fecha, pues la deuda se ha convertido sencillamente en impagable.

Más molestia resulta en la financiera cuando se le pide la copia del contrato, que nunca le dio, cuando es obligación de todas expedirlo desde el momento de la firma, así como el recibo del pago de depósito previo a que le diera el préstamo. Total que ya en la Condusef, a pregunta expresa del conciliador, el apoderado de la financiera responde que no existe posibilidad alguna de llegar a un arreglo de pago.

El caso contrasta con el comunicado circulado la semana pasada por parte de la Asociación Mexicana de Empresas de Nómina, la Amden, sí; la misma que este año impulsó la iniciativa de Cobranza Delegada (tiendas de raya) actualmente congelada en el Senado de la República.

El comunicado pide a los usuarios estar atentos a estafas pues han detectado grupos de agentes que se hacen pasar por abogados, y que prometen a los afectados en sus sueldos cancelar la deuda contraída.

El comunicado resulta ridículo pues más que alertar, acusa los propios vicios y malas prácticas en que dichas financieras incurren, pues si de verdad estuvieran abiertos a proporcionar información o convenios justos de pagos, acordes a las posibilidades reales de pago de los afectados, estos no buscarían vías alternas para resolver sus problemas.

Créditos caros y pésimos servicios financieros, son la causa principal de lo que acusan; y todo por falta de una ley que resuelva estos problemas, en donde los únicos perdedores somos los usuarios.

@terecarbajal

/ Columna Semanal

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